Aclimatación para el Camino Inca y Salkantay: guía
La aclimatación para el Camino Inca y Salkantay empieza antes de pisar el sendero, en las primeras 48 horas en Cusco. Las dos rutas llegan a Machu Picchu y las dos cruzan pasos de montaña, de modo que la altura pesa tanto como los kilómetros.
Esta guía responde lo que suele preguntar quien está decidiendo entre ambas: cuántos días ganar antes de caminar, qué ruta exige más y cómo organizar la llegada. Con esos datos puedes ver qué días del viaje se pueden recortar y cuáles conviene proteger.
¿Por qué importa la aclimatación para el Camino Inca y Salkantay?
Porque Cusco está a unos 3.350 metros sobre el nivel del mar, y los trekkings empiezan desde ahí o más arriba. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse antes de afrontar jornadas largas con desnivel.
El Camino Inca combina montaña, vegetación tropical y ruinas conservadas, y Salkantay pasa de cumbres nevadas a bosque nuboso. En ambos casos el trayecto incluye subidas largas, así que llegar sin adaptación no es una buena idea.
Las guías de ambas rutas coinciden en algo: la preparación física y la aclimatación previa pesan mucho en cómo se vive el camino. Salkantay llega a más de 4.600 metros, así que exige unos días de adaptación a la altitud.
¿Cuántos días conviene pasar en Cusco antes de caminar?
No existe un número mágico, pero hay una regla de ascenso que sirve de referencia. Los CDC de Estados Unidos recomiendan que, por encima de los 3.000 metros, la altitud a la que duermes no suba más de 500 metros por día, y que agregues un día de descanso por cada 1.000 metros adicionales de altitud de sueño.
Aplicada a este viaje, la regla lleva a una conclusión práctica: llega a Cusco con margen y no cuentes el primer día como día de trekking. Quien cuenta con una semana corta se arriesga a empezar la caminata sin haberse adaptado.
¿Cómo influye la altura en la elección de la ruta?
Salkantay alcanza su punto más alto en el paso del mismo nombre, a 4.630 metros, y suma 78,5 km en cinco días. El Camino Inca Clásico dura cuatro días y tiene una dificultad de moderada a alta, con subidas sostenidas y tramos en altura. Si todavía estás tratando de elegir la ruta perfecta, la altitud es un buen criterio de desempate.
- Si ya has caminado en altura y te adaptas bien, el paso de Salkantay es un reto razonable.
- Si es tu primera vez a más de 3.000 metros, el Camino Inca es más corto, aunque no por eso fácil: tiene subidas sostenidas, escalones de piedra y bajadas empinadas.
- Si dudas, suma días en Cusco antes de decidir.
¿Qué nivel físico hace falta?
No hace falta ser deportista de alto rendimiento, pero se recomienda un condicionamiento físico de moderado a bueno. Las jornadas diarias duran entre cuatro y ocho horas, sobre terreno irregular y con cambios de altura.
Salkantay pide algo más de esfuerzo por su longitud y su altitud. Conviene entrenar caminatas con desnivel y mochila durante las semanas previas, sin dejarlo para la última semana.
Existe también una variante del Camino Inca de un día, que parte del Km 104 de la vía férrea y exige entre seis y ocho horas de caminata continua. Para quien aún no sabe cómo responde su cuerpo a la altura, es una forma de medirse con subidas fuertes antes de comprometerse con varios días.
¿Qué conviene hacer en las primeras 48 horas?
Los CDC aconsejan limitar el ejercicio a actividad leve durante las primeras 48 horas en altura y evitar el alcohol durante ese tiempo.
- Camina por el centro de Cusco sin prisa y deja las subidas largas para después.
- Evita el alcohol hasta pasar esas 48 horas.
- Pregunta a la agencia qué plan tiene si algún viajero sufre mal de altura.
- Reserva el trekking para después de esos primeros días, no para el día siguiente a la llegada.
Antes de elegir, conviene tener en cuenta la dificultad, la altitud, el clima y los servicios incluidos, y reservar con una empresa que conozca bien la zona. Con ese margen de días y esas preguntas resueltas, cualquiera de las dos rutas se afronta con menos sorpresas.
